20/1/10

Mediocridad. 2a Parte.

Antes de seguir, agradecer los comentarios que amablemente dejáis en mi blog. Representan la confirmación de un excelente feedback producido por la cercanía que ofrece internet. De que si no iba yo a comunicarme con idiotas como el anónimo que ha preguntado si el film que fui a ver se trataba de Resacón en las Vegas...

Como os iba contando en Mediocridad 1a Parte, al salir de tan interesante ambiente tuve que zambullirme de nuevo en la realidad que tanto nos acecha. Justo en la puerta del local, un pobre immigrante, embutido debajo de una aun más pobre gorra al estilo yanki de los años sesenta, repartía periódicos gratuitos de cuyo nombre no voy a acordarme, ya que no dispongo de 20 MINUTOS para pensar en medianeces.

Al ofrecerme un ejemplar, le comenté que no hacía falta, que ya me llegaba El País cada mañana a mi casa, pero antes de terminar la frase ya me había dejado dos periódicos en cada bolsillo. Y otro en la boca. Así que aproveché para ojearlo un rato, ya que la única forma de mejorar aún más la imágen de un chico con mi look alternativo saliendo de una sala de cultura underground, es salir de ella leyendo. Lo que sea. Pensad que desde lejos no se aprecia.

Y así, de esta forma tan inocente, rebotó en mis creencias y en mis ojos la noticia de que Esperanza Aguirre, señora del Partido Popular, había vetado la propuesta del socialismo obrero español de informatizar las aulas educativas.

Ya sabéis, el estado va a invertir en el futuro de nuestra sociedad, comprando portátiles para cada alumno de nuestras escuelas. Una medida indiscutible en todos los aspectos, ya que es necesario que las futuras generaciones se desenvuelvan desde una edad bien temprana con las herramientas que nos ofrece la actualidad más rabiosa. Y porque es una pena y una desgracia que menos de una cuarta parte de los alumnos españoles de primero de ESO no hayan enviado nunca un SMS multimedia a sus contactos.

Pues bien, la señora Aguirre en cuestión, se niega a aceptar dicha medida en la Comunidad de Madrid, alegando que los niños pueden padecer problemas de visión y/o posturales por culpa de trabajar... ¡frente a una pantalla!

No me lo podía creer. Incluso debería estar poniendo en el mismo saco las pantallas de plasma con FullHD. Que verguenza.

Lo que puede causar problemas de visión y/o posturales, señora Aguirre, es el trabajo. Sin más. Y precisamente con los portátiles podemos evitar esto, enseñándoles desde bien pequeños a conectarse a internet en horas de clase, como bien harán posteriormente en su trabajo, o incluso incitando la creatividad, dedicando horas lectivas a la confección de postales de felicitación de navidad mediante Photoshop o derivados y colgándolo después en su facebook.

Con estas sencillas herramientas podemos luchar para despertarles el interés por escapar de la monotonía de una obligación diaria, y evitar así su más que probable futura mediocridad.

Porque amigos, la Mediocridad más absoluta es el trabajo. Ese trabajo que no es creativo. Ese que no lucha para el cambio social. Ese que te anula como persona y te contempla como número. Ese trabajo, es la mediocridad.

Y un portátil a tiempo en las manos de nuestras nuevas generaciones les puede ayudar a escapar, ni que sea por un minuto, de las tristes y amargadas vidas que les esperan.

Así que padres, madres y profesores, no hagan caso de las tendencias fascistas que nos imperan. Porque lo único que conseguirán es evitar que su hijo se vicie a un juego de rol online durante la clase de matemáticas, y tenga posiblemente que asistir a un centro de desintoxicación de realidades virtuales y reafirmación de su personalidad. Y eso es una experiencia que nadie debería quitarle a un niño.

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8 comentarios:

  1. Oye!! Que risa!!! Si te "Mola" la actualidad y la moda, pásate por mi blog!

    Besazoss!

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  2. PRESENTACIÓN2/2/10

    Yo alucino, soy maestra de P3 y os aseguro que mis niños son más sensatos que vosotros, ¿cómo se pueden decir tantas barbaridades seguidas?

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  3. Claro, las barbaridades son la esencia de la política postneotiana, por eso debemos confiar en esos niños de 3 años que conservan su inocencia e inculcarles desde esa edad la importancia de reivindicarse contra el consumismo masivo y aprender de sociedades más avanzadas como EEUU, donde las performances y los hype nos dan mil vueltas.

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  4. Que maravilla. Ver que sigues vivo es algo que me llena de gozo porque podré disfrutar más hasta el momento en que te pille una sobredosis de gilipollismo y la palmes. Es esos momentos tipo cuando un perro sabe que le van a dar de comer y mueve el rabo todo contento. Yo no llego a mover el rabo pero si que me muero de ganas de esperar que llegue el momento.

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  5. Amigo, es una pena y una verdadera lástima la gente como tú que frivoliza sobre la alimentación de los animales. ¿Acaso te gustaría que tus necesidades vitales dependieran de un capricho ajeno? Pues así es como trata esta sociedad a sus animales de compañía, y comentarios como el tuyo no hacen sino ahondar en la situación de una cultura egocéntrica y ausentada de sensibilidad. Verguenza te debería dar por ser parte del problema.

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  6. Gordo11/2/10

    ¿De qué va esa peli...? ¡no me entero...!

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  7. PRESENTACIÓN.12/2/10

    Yo no lo sé, Gordo, pero navegando por internet he encontrado el tema de esta película, que se llama algo así como: YO, YO MISMO, e IRENE (o algo parecido), y, el argumento que explican, me parece muy afín a los tertualinos de esta página, seguro que la disfrutarían.

    Charlie Baileygates es un ciudadano ejemplar como policía abnegado del Ayuntamiento de su ciudad. Se casa con el amor de su vida, pero ésta le engaña con el chofer negro enano de su limosina de bodas y lo abandona tras parir tres hijos afroamericanos. Tras 15 años disimulando su dolor, Charlie explotará con una escisión en su personalidad. Es entonces cuando Charlie será Hank: psicópata violento, bebedor y adicto al sexo.

    Si como espero no es de tu gusto, Gordo, te puedo recomendar blogs mucho más instructivos.

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  8. Como el mío, que es mucho mejor. Y nadie comenta ninguna entrada. En cambio este crío publica cuatro chorradas y váis todos detrás como borregos. Lo que hacen falta no son blogs instructivos, no. Lo que hace falta es criterio.

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